La Iglesia católica está de fiesta porque este 8 de mayo se celebra el día de la Virgen de Luján, patrona de Argentina. En todo el país, las parroquias convocarán a los fieles y peregrinos para rendir homenaje a la advocación mariana, una de las más reconocidas. La congregación mayor será, como cada año, en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, en Buenos Aires, donde miles de fieles participan de la procesión.

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En Tucumán, la Parroquia Nuestra Señora de Luján también preparó una serie de actividades para celebrar a la patrona. Desde el primer día del mes se está celebrando la Novena en honor a la Virgen de Luján. El 1° de mayo también se hizo una caravana automovilística por Villa Luján, con la portación de la estatuilla de la parroquia.

Las misas de la Novena son transmitidas cada día desde la cuenta de Facebook de la parroquia. Hasta el sábado 9 a las 7.30 se rezará el Rosario de la Aurora; a las 19.30, el Rosario y Novena; y, a las 20, la celebración de la Santa Misa.

Celebraciones por la Virgen de Luján

La parroquia anunció que las actividades continuarán, por lo menos, una semana más. Este domingo 10 se celebrarán dos misas: la primera, a las 10.30; la segunda, a las 18. Además, se realizará la tradicional procesión por las inmediaciones de la sede eclesiástica que partirá de Don Bosco 2645 a las 16. Tras la segunda misa se hará una representación del Milagro de Luján.

El 16 de mayo culminarán las celebraciones con la 1.ª Serenata a Nuestra Señora de Luján. Se realizará en el Club Instituto Oeste, en Don Bosco 2939, desde las 21.30 hasta las 2.30. El costo de la entrada será de $3.000 y habrá grupos musicales, bailarines y puestos de venta de comida y bebida para pasar la velada.

Oración a Nuestra Señora de Luján

Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Patria; hoy alzamos nuestros ojos y nuestros brazos hacia ti... Madre de la Esperanza, de los pobres y de los peregrinos, escúchanos...

Hoy te pedimos por Argentina, por nuestro pueblo. Ilumina nuestra patria con el sol de justicia, con la luz de una mañana nueva, que es la luz de Jesús. Enciende el fuego nuevo del amor entre hermanos.

Unidos estamos bajo la celeste y blanca de nuestra bandera, y los colores de tu manto, para contarte que hoy falta el pan material en muchas casas, pero también falta el pan de la verdad y la justicia en muchas mentes. Falta el pan del amor entre hermanos y falta el pan de Jesús en los corazones.

Te pedimos, madre, que extingas el odio, que ahogues las ambiciones desmedidas, que arranques el ansia febril de solamente los bienes materiales y derrames sobre nuestro suelo la semilla de la humildad y de la comprensión. Ahoga la mala hierba de la soberbia, que ningún Caín pueda plantar su tienda sobre nuestro suelo, pero tampoco que ningún Abel inocente bañe con su sangre nuestras calles.

Haz, madre, que comprendamos que somos hermanos, nacidos bajo un mismo cielo y bajo una misma bandera. Que sufrimos todos juntos las mismas penas y las mismas alegrías. Ilumina nuestra esperanza, alivia nuestra pobreza material y espiritual y que, tomados de tu mano, digamos más fuerte que nunca: ¡Argentina, Argentina, canta y camina!